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miércoles, 18 de julio de 2018

Cristales de colores


El muchacho era bastante despierto ya en el momento de nacer, venía a este mundo para empaparse de él. Tenía prisa, tanta como si ya se le hubiera hecho tarde. Poseía dos grandes ojos color miel cuya mirada se clavaba en el pecho cuando la dirigía a los tuyo, tan profunda e intensa que daba vértigo mantenerla cruzada, aunque también era extrañamente tentador hacerlo y juguetear con ese código de entendimiento. 

La infancia la pasó leyendo libros prohibidos para su edad, escondido por los rincones de la casa, su lugar favorito era el escondrijo del armario o bajo la cama, leer le permitió expandir su mente como si fuese una nube de vapor, podría volar con ella, podría soñar más allá de los límites de la razón y sabía rebatir los argumentos encorsetados de los adultos, especialmente de aquellos que se identificaban como  la autoridad; padres y profesores de la escuela e incluso policías.

No era un chiquillo común, estaba claro, su amplio sentido de justicia, innato, le permitía ser cruel con los indignos y bondadoso y tierno con los castigados o los parias sociales. El odio y la rabia le quemaba por dentro ante ciertas circunstancias, habiendo llegado a la conclusión de que a veces y según con quién la violencia es absolutamente necesaria. Lo creía firmemente, pues decía que en la historia no  existían  conquistas  sin violencia, aquellas que se hacían pacíficamente eran victorias perdidas en el momento que eran secuestradas y legisladas por los gobiernos. Una golosina para calmar el hambre de un niño pero no un sustento para comer decentemente de por vida.

Su niñez no fue fácil, era flacucho y blanquito, de cabello oscuro y con marcadas ojeras. De carácter introvertido y con libro en mano ya era señalado por los gallos del corral de primero de infantil. Risas, insultos, comentarios desagradables, propios de la malvada naturaleza humana que habita en muchos de nosotros  y nos deshumaniza, eran el aperitivo de las primeras semanas.  
Una mañana en el rato del recreo, mientras él apartado de todos leía con avidez, fue rodeado por cuatro cuervos negros de cuatro años que le pegaron y escupieron con saña, lo tomaron como el débil y fueron a por él desde el primer momento. Como en todo grupo de pandilleros de infantil encontrábamos al jefe que ríe y a las hienas que lo imitan. 

Totalmente apesadumbrado tomó la decisión de no consentir ni una más, no importaba que no entendiese el por qué de la maldad, ni la causa, pues nunca hizo nada malo para recibir tal maltrato, no entendía nada pero así eran las reglas del juego, lo había leído y lo sabía, el karma no era eso de poner la otra mejilla y esperar a que el destino se encargue de castigar a los bárbaros, el karma se trataba de impedir por ti mismo que te pasen cosas malas y no consentir el sufrimiento, si uno sufre a veces es porque consiente y posterga ser feliz y vivir en paz. Lo tenía claro, lo asumía y tomó la decisión. Aquella mañana enfiló al matón de turno y cuando todo estaba tranquilo, todos atentos y centrados, se levantó a sacar punta al lápiz al final de la clase, el matón le cruzó la mirada y le amenazó en voz baja y los compañeros rieron. De vuelta a su mesa  cogió desde atrás la cabeza del “jefe” y se la estampó contra la mesa. La sangre corría a borbotones y el chico quedó semiinconsciente, todos se quedaron blancos y atónitos, comenzaron a llorar desconsolados… a él le costó  la expulsión temporal  del centro y una paliza monumental de su padre acompañada de castigos ejemplares, encerrado bajo llave en su cuarto con derecho a dos vasos de agua acompañada de un solo plato de comida al día. No le importaba, nunca se había sentido tan vivo.

 Cuando volvió a clase, todos los miraban con recelo, nadie se atrevía a decirle nada y nunca más volvió a sufrir insultos o palizas, ahora le tenían miedo y él se alegraba de que así fuera, pues no tenía intención de ir cosiendo a palos a nadie como hacían aquellos matones que nunca fueron considerados agresores y que ahora eran unas pobres víctimas. Solo quería estar en paz.

La adolescencia no fue muy distinta de todo aquello, se convirtió en el insurrecto de los grupos y el dolor de cabeza de los rectilíneos individuos, nunca acepto los mandatos y los imperativos sociales ya que eran normas de regulación humana y por tanto quedaban totalmente alejadas de la realidad. Bien se podría decir que a su corta edad era todo un polímata indomable, odiado por muchos y admirado por unos pocos. La lucidez y la transparencia con la que miraba el mundo  le traía siempre tantos problemas a lo largo de su existencia que pronto abandonó la idea de ser “alguien” en la vida, pues para él carecía de sentido como todo lo que le rodeaba. 

Hasta que la conoció… el cristal seguía siendo transparente pero según como mirase se teñía de diferentes colores.

sábado, 21 de abril de 2018

La sintonía estrellada

La noche ha caído repentinamente. Se  ha tropezado y ha venido a parar a mi puerta. Las estrellas parpadean sin nitidez y el puñetero gallo no para de cantar a la luz de la farola todo trastocado.
Desvelarse ya es un imperativo, y la terraza en la intemperie es  el escenario perfecto para perderse en uno mismo  bajo la mirada de una luna que se esconde.  La quietud de la humanidad y el alboroto de la vida salvaje conviviendo extrañamente en este desatinado paisaje. Mi ser, navegante al galope en los cometas de aquí para allá, de un golpe seco se para, un ruido sordo comienza, las trompetas y el rugir de las cadenas de un ancla en el cielo, una sintonía disonante me deja en la perplejidad más compleja. Tu nombre aparece en la canción y sólo bailo yo, esperando que tu varita me toque, levito con pensarlo, despego, salgo volando como un cohete lesionado…  y se acabó el viaje a los tres cuartos de segundo.  Yo también he tropezado con el peldaño de la puerta y ahora sí que veo las estrellas. Duele. Nunca estuviste tan lejos como ahora.

sábado, 14 de abril de 2018

Pésoles

Siempre llevaba unas monedas en el bolsillo de aquel País extranjero que visitó hace tantos años, cuando las zarandeaba, le hacía sentirse seguro en todos esos días que no tenía que llevarse a la boca, ni un hueso de oliva que chupetear. Los contenedores estaban tan vacíos como su estómago, no había desechos ni gusanos con los que aplacar el hambre, los que aún tenían un techo donde cobijarse del relente vivían enjutos y apagados. Sentado bajo la tenue luz de una farola, en mitad de una aciaga oscuridad envuelta en una imperturbable bruma espesa, buscaba ese intermitente calor que le podría proporcionar una bombilla agónica.  Pensaba torpemente en aquel amor que se apagó sin avisar en el ocaso de la última luna llena de agosto. Nunca tuvo nada tan dulce, se relamía sólo de pensarlo, ojala hubiera podido volver a besar su piel tan suave y mordisquear su oreja con ternura. Lo que daría por volver a comer de nuevo esos pésoles como caramelos, abrir la vaina y desgranar uno a uno como si fuera un tesoro…

Se fundió la luz y tiritó como un cachorro recién nacido y abandonado, con el vello erizado como escarpias fruto de una autopista de escalofríos eléctricos pensaba en lo que se parecía el hambre a la soledad. Afán, ansia, deseo y anhelo.

 Tintinea sus monedas...

domingo, 8 de abril de 2018

Bola de nieve y fuego

Una bola de nieve blanca, inerte y fría. Inmutable en el horizonte se queda. Perfecta y pulida es su superficie. Brillante como el sol, sólo que no sabe dar calor pese a estar rellena de chocolate caliente y dulce. La trágica muerte del alma es terriblemente bella. La rabia, la impotencia y el abandono es prisión y libertad en un mismo chasquido de dedos; en el mismo trueno, en la lejanía del tiempo. Mueres. Renaces.

Cae el relente, se escarchan las flores recién nacidas de la primavera en este amanecer tardío. El verano avisa que llegará, el sol amenaza con que es verdad, las dunas heladas, mármoles en hondonadas, espejos que reflejan el infinito del cielo en su superficie, lo que es arriba también está bajo nuestros pies y en nuestro horizonte más cercano. El frío sigue siendo nuestra condena helada. No olviden que si lamen con dulzura esa bola de nata helada podrán llegar al ansiado chocolate humeante. No olviden nunca.  Ni siquiera la nieve lo hace, ni el amor puede olvidarse.

Un amor tan vibrante y chispeante como la fugacidad con la que se enciende una cerilla. Tan intenso como eso. Tan fascinante como la magia  para un niño pequeño. Cuántas cajas de cerillas se gastaron por esa fascinación al fuego y al olor del humo en esa fricción, a la llama que muere en el mismo momento en la que la dejas caer por el blanco abismo yermo.
Señal de auxilio, cerilla que haces de bengala.

sábado, 24 de marzo de 2018

Borrajas

Hasta la más ínfima locura es hoy una gran fiesta. En la azotea que regenta el centro de operaciones hay un chambao muy agradable de mares infinitos, brisa  suave y mucha solitud. Mirar al infinito sin nada impuesto en que pensar, sin un mundo preconcebido, libertad absoluta para crear y recrearse. Los delfines sueñan con sirenas y los elefantes con música marina. Sirenas con coronas de espinas. Soñé.  Soñé montañas y colinas. Senderos interiores y un acompañante de camino con gorra y mochila de peregrino. Una acampada imprevista para los dos en mitad de la noche, fuego y calor bajo un cielo raso. Siempre hay una mano que te guía, invisible. Siempre está cerca pero siempre, inalcanzable. Llévame otra vez  por todos esos recónditos misterios. Búscame y empápame como una feroz tormenta, que no pase más tiempo… si agasajas no se queda todo en agua de borrajas.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

90

Hubo un momento de caos que nos aturdió el corazón, sacudió la cabeza y removió las entrañas. Fueron millonésimas de segundo que no pasaban nunca, Miré sus ojos que se clavaban en mi como el acero de la más larga espada, casi muero en ese instante, apenas pude balbucear nada como lo hace un recién nacido, un golpe seco en el pecho me hundió del todo, había caído como una piedra en la nieve. Palpité, parpadeé. Estaba viva, pensé.
Segundos después la  más brillante  luz bañaba nuestros cuerpos teñidos de noche, la calidez que en un beso se encuentra y en un abrazo se condensa nos pilló por sorpresa. Quién lo hubiera dicho,
 - ¿Cómo es que cabemos en una cama de 90?

domingo, 5 de octubre de 2014

4 panpeces

Yo estuve allí aquella noche, estuve aunque creí que sólo era casual y efímero, fruto del delirio. Estuvimos. ahora lo sé. Compusimos aquellas melodías en el salón. Reímos, nos caímos bien, pero todo se acabó por desvanecer Maldito despertador. Ya casi lo había olvidado. Pero se hizo canción y tiene nombre. Ahora lo recuerdo, Estuvimos allí. Ese era el trato, recordarlo para saber que fue real. A veces si es oro todo lo que reluce.




Cuna de Roedores

Esa noche soñé contigo y se hizo día. Aunque no me gustó, hubiese preferido alargar la noche, más sueño, más horas escondidos en la fantasía. Más tú y menos yo.
Yo a todas horas, yo a solas y con nadie y nada, sólo yo. No hay rincón donde esconderme y no me encuentre, no hay momento en tiempo muerto donde deje de girar esta rueda de ratones que de todo comen menos queso.  Yo, cuerpo roto y roído por dentro sirviendo como cuna a mis propios deseos y pensamientos, mis ansiedades Ansiedad por no encontrar la forma o la manera de subir por la escalera, de encontrar la llave, la ventana que se abre cuando una puerta se cierra, el billete para el viaje sin retorno, el gran viaje. En nuevo encuentro. Te espero, más o menos agazapada en una realidad más que dudosa, refugiándome del helado páramo gracias a la llama de la última cerilla.
Quién fuese llama para calentar la esperanza del que te mira.

jueves, 26 de septiembre de 2013

ver más allá

Llueve. Oigo ese ritmo que se produce cuando paso al patio trasero por una cortina metálica sobre la puerta. Pero no estoy allí, está todo en mi cabeza. 
Se nubla el cielo y pasan grandes pájaros de especies desconocidas mirando con complicidad el territorio, su pista de aterrizaje. Yo quisiera volar con ellos, pero tampoco puedo. El tiempo se me agota, se estira y alarga hasta el infinito y me destroza. Paradoja.

Aparecen montañas, se inundan ciudades, árboles que comen motores y con ellos esparcen semillas preparadas para la noche con su saco de dormir. Luciérnagas iluminando desde la tierra hasta la luna. Nebulosas  en el viento, son el eco del futuro que nunca veré. Ojala fuese cierto.

Hay tantas cosas que nunca serán por ser tan ciertas, qué podría hacer yo. Mis días son tan lentos y tan efímeros que apenas puedo verlos en esta quietud. Es como bucear a pleno pulmón bajo el océano. Se diluyen de cerca como el vapor o como la niebla que desaparece, y se pulverizan desde lejos. Todo acabará pronto. En el fondo la desolación es un canto a la esperanza. Todo anda perdido y encontrado al mismo tiempo, peleando por sobrevivir y relucir ante nuestros ojos. No hay más ciego que el que no quiere ver, pero sigue lloviendo, siguen sobrevolando las bandadas de esos extraños pájaros, siguen  comiendo motores los árboles e iluminando el universo las luciérnagas, tanto que sólo hay luz, y el tiempo no tiene cronología. tanta claridad que no distingo forma alguna...

 a punto estoy de transmutar en agujero negro. 

Silencio. La noche está hablándome. Todo cobra sentido. (Ahora)


lunes, 14 de enero de 2013

Conciso

Las cosas están jodidamente mal o repugnantemente bien. Sea como sea al mirar por este tubo de papel de váter en su circunferencia encierro un vertedero perfumado con ambientador de rosas. Lo más triste es que el paisaje visto así tiene más sentido que si miro a mi alrededor a cara descubierta. Así es la perspectiva del culo. Todo se convierte en un fangal que llega hasta las rodillas, la niebla espesa que alcanza una altura hasta el pecho no deja ver el marrón en el que nos estamos metiendo, y no podemos salir, pero todavía no somos conscientes del tema. Todo el camino pensaba que me sostenía cogiéndote la mano, y cuando miré a ambos lados, entre el cañal lo único que llevaba en la mano era un saco de desencanto caliente y flácido como la sangre de un gato. Estaba sola todo el tiempo creyendo lo contrario, pero así era. Y no era demasiado difícil vislumbrar en unos pocos segundos de iluminación del pensamiento que no podríamos seguir avanzando un paso más, no así, no ahora. Ahora ya no.

lunes, 9 de julio de 2012

tiempo para hoy

Comedido ente perturbado, atrapado en el vacío generado por dos fuerzas opuestas que se desean, yo tiro luego estiro.

Han surgido nuevas formas de interpretación de las formas, de intenciones que se proyectan sólo como posibles futuras,  pero que aunque destellantes apenas relucen en este mar furioso aparentemente en calma. Todo avanza suficientemente rápido para dejarnos perplejos, paraplejicos perpetuos. Tiempos fatuos que se ríen descaradamente ante nosotros y ¿Que defensa tenemos para disolverlos?, ni siquiera la espera diluye  mi azorado pulso, caminando hacia adelante en esta cinta inversa, kilométrica  por ciento.

Pocas cosas pueden mantener en pie montañas: la casualidad, el accidente afortunado o el cúmulo de circunstancias favorables para unos, infortunios para otros. La espera depende a veces sólo de eso, de vivir en la incertidumbre de cuando se estará en el lugar correcto en el momento adecuado. Unos lo llaman fé otros simplemente resignación y lucha, algo que para unos y para otros no terminará nunca.

martes, 17 de abril de 2012

inframundo

Sólo dos noches.
Quería inspiración y ya la tengo. Pero es de un frasquito de poca dosis de liquido maloliente que me hace sentir extraña. Un edor que agota el animo, fatiga el alma y hace pesar como plomo frío el airé que corre por mi sangre.
Diferente, infravalorada en el inframundo, extraviada en medio de la civilización moderna, desgastada como la piedra de la primera rueda.
Como chicle en suela de zapato. Mis palabras se pierden al esparcirse como polen infertil. Nadie me escucha porque nadie interpreta útil lo que pueda llegar a decir. En silencio acomodo el ambiente de mi tumba. Buenas noches, a dormir. Resucitaré mañana.

lunes, 16 de abril de 2012

alteraciones

Cada vez cuesta más tener algo que decir, al menos que sea interesante, ni para mi parece serlo.
Periodos de desinspiración de la que se oculta intermitentemente por largos espacios temporales, espirales infinitas de espera y búsqueda. Quizás los ojos se han empañado de tantas lágrimas que no veo, a lo mejor es que andé por largos desiertos que las tormentas de arena se levantarón y obstruyeron la mirada, demasiado sol ha secado su caudal o demasiada agua salada de tormenta y niebla impiden ver más allá.

El pasado disipado se llevó con él la rapidez mental, el ajetreo, la introspección, lo cuestionable, la angustia del por qué y las respuesta posibles para resolver un enigma. La vida sigue su ritmo, los días me llevan hacia delante pero no queda nada más que me inquiete como antes. Volver a los recuerdos es ver una película ajena y desconocida, es el haber aprendido tanto de tan poco lo vivido que quisiera volverme a montar en la montaña rusa una vez más. Nada me aturde, nada me extraña, no me sorprende porque el mundo todo lo exalta y a nada le da importancia, somos noticias del momento, historias comerciales y sociales, yo no quiero eso.

Intentando encontrar la inspiración e intentando determinar donde la he perdido o quien me la a robado apagando la turbina submarina de mi nave, he de subir a la superficie, respirar. En el horizonte nada veo, frente a mi un manto blanco sin montañas, ni cielos, ni caminos, tendré que elegir mi paleta de color para mañana y empezar a resolver mi propio enigma, mi propia existencia.

Paisajes nuevos, caminos por definir, eso es todo cuando apuestas por existir.

lunes, 26 de marzo de 2012

pajareta de bajos vuelos

Sin mucho más que decir que las turbinas se han parado. El tiempo ha reposado. Animos caídos que pedían un respiro parece que ahora aletean levantando pies del suelo. Husmeo por espacios indeterminados, quemados, nuevos, dulces, salados. Sombras blancas y puras de los recuerdos de otros días más risueños me acompañan, sabores pasados y henchidos, recuerdos que son como amantes destelleando, a veces parecen estar enlatados en conserva de aceite vegetal, para el después.
Días que amanecen echando demenos, no soy capaza, capaz de echar de más, porque reservo especias. Mienteme despacio que voy sin prisa.

domingo, 22 de enero de 2012

Soñé con aquel rostro demacrado, un look cambiado, en una mala época en aroma pesado de wiskie barato pidiendome atención, borrar las huellas, retomar desde el principio, sugiriendo que el camino se rompió por alguna extraña razón.Revelación. El lazo se quebró y ante tal evidencia respondí que No.

lunes, 9 de enero de 2012

En el cálido glacial

Desahuciando las últimas penumbras acabas el día intentando abrir luces esperpénticas de gas en bombonas de oxigeno para viajeros en cometas. Retumba el suelo con redobles de existencialismos. Marchas a ritmo lento que aceleran el pulso del más tranquilo vespertino.

Sepultando sentimientos poco merecidos de la raza. Escapando de la más fría hoguera, para acabar en el baño más cálido del gélido glacial universal. Bienvenida soledad para calmar lo interno, para borrar la mente de la contaminación humana, de los desechos de los "malgestos" mal gesticulados. Peor mostrados.

Sublime recompensa añorar de vez en cuando el pasado, cuando aun tienes la oportunidad de elegir sin saber nunca si te estas equivocando, es el privilegio de un rechazado porvenir ante el cual me defiendo, sin furia ni vanos aleteos.

miércoles, 4 de enero de 2012

denso azul difunado

A ratos indefinidos estar en la paz absoluta bajo un suelo de espejo arena fina, eso persigo. Con la mirada perdida y fija sobre un horizonte azul difuminado donde existe un espacio bellamente desolado. Con eso sueño, ese es el canto. Atorado entre los ladrillos de mi falsa libertad despego los pies del suelo, con todo lo que puedo desear, estrangulo mi tiempo de vida y asfixio mi abanico de posibilidades carbonizado por el paso del tiempo que se esfuma entre recuerdos de lo que pudo ser posible ya de hoja caduca. Sin animo de continuar en el charco y sin posibilidad de abandonarlo sin antes abandonar mis ropas y enseres-seres del viaje.

El aire viciado en diagonal golpea en la nuca a traición. Tienen razón los que dicen cierra la puerta a los que entran ¿Y qué hacer con los que se quedan dentro y quiero que salgan?

No quiero vacaciones, sólo quiero ser mi propio señor del tiempo. Dijo aquel nómada en aquella celda acolchada en el cielo de barrotes de humo y densidad.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Turbulencias

En medio de un sueño profundo y perturbado me despierto con el crujir de un cielo roto que se cae en pedazos sobre la ciudad apartada en la que vivo. Una fuerte luz entra por las ventanas alumbrando fantasmogoricamente las habitaciones aumentan las sombras, procede a su ocupación la oscuridad absoluta, no es muy alentador, vuelve la luz y aumenta mi ceguera repentina.
Apenas puedo conciliar el sueño, apenas puedo nada, después de haberlo intentado minutos antes. Parece acabarse el mundo en su propio renacer y ni siquiera sabemos que lugar estamos ocupando en este plan secreto y desconocido y mucho menos cual será el que ocuparemos.

Sólo entiendo una cosa, nada tiene tanta importancia como la que tenemos esencialmente cada uno o la que a veces se nos quiera dar. Se desmorona el mundo afuera y por suerte me siento a salvo consolando los miedos de mi perro.

martes, 25 de octubre de 2011

piel a la inversa

Al salir a los descampados infectados de semáforos en color ámbar, voy desacelerando, practicamente ya no ando... estoy volando. Esté fue mi relato.

Comienza a llover sin mojar el asfalto, los de plumas trinan, los de ruedas están en ello. Yo en mí ser más viajero y más humano me complazco con menos. Me salpica el barro fino, y las palabras malditas de los enfados rabiosos del resto de los ensordecidos y no me importa porque reluce desde dentro cada raíz y cada pétalo.

Me estiro, estiro mis brazos y mis manos hacia la punta de mis zapatos, agarro fuerte y tiro hacia arriba, invierto mi piel y el mundo es más autentico, mis sentidos más sensibles, sentimientos a flor de piel, menos petrificados, mucho menos humeantes a punto de desvanecerse a cada décima de segundo. A flor de piel cada gesto, cada mirada. Purificando, dulcificando al mismo tiempo olvidando, vivir para poder contarlo.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Hoy Todo va bien.

Claro! Faltaría más... lo de atrás, pasado, pasado y sobrepasado. miedo no, espectación toda. *_*
Espacio interno libre y liberado, a punto de ser redecorado para habitarlo dentro. Dentro de mi adentro; Calidez y templanza, fresco que mimbrea, que sabe a menta.

frases cortas...

"Lo posible prevalece siempre sobre lo real, pues lo real no es más que el residuo de lo posible"
Todos queremos vivir una historia de amor de las que hacen historia, pero para eso, primero hay que aprender a escribir correctamente.

Hallame.Espumosa, de levadura corta.


Si está nublado que sean dos de azúcar.



#

Esto son suspiros de merengue. Suspiros al fin y al cabo , endebles.

Y si me gritas yo te abrazo, antes de que pegues te sujeto los brazos...

[...] como los grandes cobardes que siempre permanecen vivos en mundos aparte

"Volver al pasado no garantiza un futuro m
ás prometedor que el anterior"

"Si me lanzas a los brazos del diablo, jamas podrás rescatarme de las fauces del averno".
Matando moscas con el rabo.

La habitación a oscuras, escuchando la música apagada, silenciada por el ruido infértil de la noche exterior. Se avecina entre tanto mi pasión por la nada, en el paradójico desierto donde no hay tragedia ni vértigo Dejadme así, perdida y encontrada, como " La mujer zurda, de P.Handke"

" LA VIDA ES UN INSTANTANEO, CALIENTE!"


"No me conformo sólo con mirar a las estrellas, pero puedo acostumbrarme a vivir sin ellas."


" No es de extrañar que por nuestras cabezas se pasee el mismo peregrino"


"Y si no puedo comprender lo que hay bajo tu piel...No es más allá de lo que hay bajo mis pies"


" Hablamos pero no nos comprenden; es más, ni siquiera nos escuchan"


"Morirás en el infierno para subir al cielo"


" Perdonas pero no olvidas, o sólo olvidas?"


" Cuidado cuidado, ojos a la espalda, que el perro ataca. Engancha, muerde y mata."

"Esto va para los libres, presos de sus pensamientos"

"Cada cual que siga su caudal"


"En el olvido soy más que en cualquier tiempo definido"


"Mi mente se vacía para llenar el corazón, por eso pienso tanto"


"Podría contarte miles de historias, todas ciertas y ninguna verdad"

" Lo mejor de ti. Es que te recuerdo cunado no estás y vuelvo a sonreír"

"Somos como el galzpacho, 1oo% vitaminas: verduritas alegres y fresquitas"

" La sátira sólo ofende a quien la entiende, y a mi sólo me entiende el que sabe de esta lengua como idioma de una sátira sinvergonzona. Casi siempre dulce picarona."

"Lo que vivo por respirar"

"Y mi alma más se ahogaba cuanto más aire respiraba"

" ¿Quién dijo con los pies en la tierra, cuando quería decir con la cabeza en las nubes?"

"Como sobraba tiempo, decidimos guardarlo para luego"